30.9.09

LA VIEJA DAMA


Se revuelve cuando la cogemos entre mi madre y yo y maúlla hasta quedarse ronca. Con cuidado le quito la gasa alrededor del pezón y desinfecto las úlceras con yodo y agua oxigenada, como mandan los cánones veterinarios. El cáncer de mama que se la está comiendo por dentro quiere salir a toda costa como en una mala película de ciencia ficción con monstruo. El olor de sangre mezclado con seroma e infección es bastante molesto, uno de esos olores que se te quedan pegados a la nariz durante horas. No puedo evitar que me arañe y me obsequie con su mejor mirada de indignación felina cuando le coloco una nueva gasa y la vendo alrededor para evitar que se lave las heridas. Lestat, que ha venido rápidamente en auxilio de su vieja dama, nos mira con una expresión ofendida en sus grandes ojos amarillos. No en vano en sus seis años de vida le ha cedido siempre a Nuna el primer turno de comida y la ha lavado cada día con disciplina, tanto que desde que vino a casa el persa la viejita no ha tenido problemas con las bolas de pelo.

La dejamos ir y recupera su orgullo felino de inmediato. Pedirá su loncha de fiambre de pavo exigente y, por la noche, maullará para que me meta en la cama a dormir. Como cada noche, tendré que levantarle las sábanas para que investigue si hay algo amenazador que se esconda bajo ellas. La miro tristemente, pensando que su amenaza va con ella, desahuciada por la veterinaria hasta el maldito día de la maldita inyección. Se apoya en mi brazo afilándose suavemente las uñas mientras yo hago malabares para aguantar mi libro, y comienza a ronronear. No puedo evitar que se me caigan las lágrimas mientras la acaricio pensando "Mi vieja, mi Nuna, 18 añicos aquí y ni siquiera tengo valor para evitarte ésto". Y Nuna cierra y abre los ojos lentamente mirándome, como si de verdad entendiera, y comienza a lamerme la punta de la nariz. Como si realmente intentase consolarme.

Banda sonora de esta nota: Envia´m un angel de Sau


3.7.09

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24.3.09

EL EVANGELIO DEL MAL DE PATRICK GRAHAM

dbl_2132 Hace poco tuve que hacer orden de libros para llevar al trastero. Me da una infinita pena hacer eso, pensar en todos mis ratos de evasión, pasión y entretenimiento metidos en cajas de cartón con plástico, humedeciéndose en el trastero. Pero claro, quien dijo que el saber no ocupa lugar no contaba con la industria editorial. Ocupa lugar y mucho, que no tengo porque sigo de okupa en casa de mis papas.

En fin, el caso es que puestos a renunciar a libros, hice una caja con una estupenda colección de libros de cocina que no utilizaré todavía, porque es un arte para el que no estoy diseñada, y otra a la que bauticé con un rotulador permanente con el título de “Códigos, enigmas, Magdalenas, Griales, templarios, cátaros y albigenses”. Con estas etiquetas estaba catalogando novelas muy muy entretenidicas de las que enganchan y que ya por si solas son el género enigma, pero que cuando las acabas no te dejan más que un poso y se me van confundiendo argumentos y personajes en la memoria.

La novela de la que os voy a hablar es una de esas. Pero como no soy las que critica la calidad de los best sellers enigmáticos, más bien les admite sus gracias, sigo con esta novelita que ahora ha salido en bolsillo y que puede hacer las delicias de los amantes del género.

Antecedentes en la Edad Media, resolución en este siglo que empieza. Una detective del FBI que a raíz de un accidente, se le activan zonas del cerebro que le permiten ver muertos y ponerse en el lugar de asesinos y sus víctimas. Toda una maldición que se mezcla en el argumento con la supuesta existencia de un Evangelio de Satanás desaparecido cuyos seguidores se han perpetuado a través del tiempo y que van en busca de su texto sagrado y sus reliquias para demostrar al mundo que Jesús no resucitó de entre los muertos. Añádele a eso un exorcista veterano, jaleos en las curias vaticanas, la intromisión de una inspectora de los carabinieri…FBI, templarios, órdenes secretas de monjas y Satanás.

Todo esto articulado con la típica estructura narrativa en pasajes intercalados de este tipo de novelas, que te dejan suspendida una parte de la acción durante determinado número de páginas, combinados con los flash backs directos o dirigidos por la facultad de la agente del FBI de meterse en la piel de muertos varios. Concluyendo, un libro altamente adictivo, sin descanso. Y qué más dará que sea típico cuando ha alcanzado esas cotas de calidad en lo suyo. Que más da que no deje poso cuando nos evade, nos enerva, nos hace adictos con esa facilidad. Porque leer también es divertirse con ello.

18.3.09

COLECCIONISTAS RECOLECTORES

Reconozco que soy una persona bastante compulsiva. Y, de alguna rara manera, ordenada. Soy suficientemente caótica interiormente para intentar de todas las maneras mantener un orden exterior que me tranquilice. Aún así hoy tengo la mesa ocupada por papeles, libretas, libros a devolver a la biblioteca y a mis amigos. Espero poder por lo menos dejar este escritorio despejado antes de las siete de la tarde.

No tener trabajo te quita rutinas. Te quita quizás la rutina mas fija de tu vida. Y eso hace que el resto de las rutinas desaparezcan. El tiempo se estira o se encoge a tu gusto y sólo te queda hacerte horarios mentales que vas rompiendo sistemáticamente, ya que nada fijo te obliga a reordenarlo.

Por esa razón llevo una semana buscándome tareas de orden y colocación. Como a nadie, no soy adicta a limpiar, pero debo admitir cierto placer mental al dejar la fregona cruzada delante de la puerta de cualquier sala de la casa indicando que no se puede pisar. O al entrar en una habitación, la mía, oliendo a friegasuelos, lejía y limpiador de muebles. Y también encuentro un extraño placer en hacer un sitio para cada cosa.

Por eso estoy recuperando el gusto por mis antiguas colecciones. Mi sorpresa fue encontrar aún por casa mi viejísima colección de sellos matasellados. Volver a clasificar esos sellos, separarlos del papel de los sobres, ponerlos delicadamente en papel secante y colocarlos en los álbumes por series, años, manejando las pinzas de patas casi planas evitando dañar el troquel de alrededor. Me resulta relajante en extremo y a ello me he dedicado un día entero, dejando los dos últimos clasificadores a mano (el de sellos de España y el de extranjeros) en espera aún de aumentar mi colección con sellos viejos que no sean autoadhesivos.

Mi otra gran colección no puede ser llamada como tal. Primero, porque mi padre llevo al trastero parte de ella sin mi permiso, y no puedo clasificarlos convenientemente. Son puntos de libro, o marca páginas como queráis llamarlos. Pero de esta colección me considero recolectora. Necesito una inversión de tiempo que tengo pero en dinero para colocarlos en hojas especiales, comprar carpesanos para seguir clasificándolos etc.. En cuanto tenga algo de dinero compraré hojas y empezaré a coleccionarlos de verdad, clasificando los de editoriales como los de Salamandra, que tienen siempre el mismo tamaño, o por origen (pseudo flyers de discoteca, librerías, bibliotecas, promoción editorial, exposiciones de arte, turismo..) En fin debe haber tantos como clasificaciones de libros en una biblioteca.

Como todos los hijos de pobres, mis colecciones son gratis. Pero tiene gracia comprobar como mi desordenado desorden se refleja en mi manera de coleccionar o de recolectar. Y ambas son de momento, infinitas. Como la biblioteca de Borges.

Banda sonora de esta nota: Los gatos lo sabrán de Loquillo y Sopeña



24.2.09

LA AGENDA


La compré a finales de año. Hacía muchos años que no me compraba una, así como ritual navideño, porque no las acababa utilizando. Siempre me compraba La agenda de las mujeres de la editorial Horas y horas porque me encantaba su diseño, su página por día, sus historias de mujeres que intentaron cambiar el mundo. Por ahí las tengo guardadas todas en una caja, sólo con la agenda de teléfonos escrita y mis datos personales. Nombre apellidos y dejando bien claro que soy diabética tipo II, en caso de accidente con sangre. Este año me regalaron una para mi cumple, pero una de esas agendas perpetuas que tiene múltiples apartados y preferí dejarla en mi mesa para recordatorios varios.

En fin, mi agenda ritual de este 2009 es de regalo de una revista. Estaba con Mi Amigo paseando por La Rambla de Barcelona, con todo su particular encanto de quioscos llenos a rebosar, animalitos con cara de deprimidos que me deprimen a mí también y flores y estatuas vivientes que cobran un euro por hacerse una foto. La vi, plastifica y de mi color favorito, el azul turquesa y me la compré de inmediato.

Ya en casa rellené los datos de rigor de identificación. La miré, le puse una goma ancha para mantenerla cerrada y para aguantar el bolígrafo y, cual monólogo shakesperiano, le dije en silencio a ese librito: "Vas a ser mi agenda del 2009. Sólo voy a apuntar citas con gente, conciertos, salones de libros y alegrías. Vas a reflejar mi año de dolcce farniente, de carpe diem y de memento mori, de como voy a aprovechar el tiempo hasta el último segundo, de como me voy a perder en conversaciones con toda la gente maja que me rodea y que no he tenido tiempo de cuidar como se merece". Y lo primero que hice como muestra de buena voluntad fue pegar los dos horarios de cercanías de renfe que más uso, como muestra de voluntad viajera.

En fin, toda una declaración de principios pero ahora, a finales casi del mes de febrero, me he dado cuenta de que lo que gana por mayoría son las visitas a médicos. Ya llevo dos visitas a la cabecera, dos al dentista, una a la ginecóloga y dos análisis de sangre con el tercero en proyecto. Vamos que por lo visto estoy más cascada.... Mis páginas sólo tienen pegadas pegatinas que imprime el ordenador de las de recepción del C.A.P de mi pueblo y me está empezando a resultar deprimente un poquito.

Pero sólo un poquito. Sin escribirlas pero ya empieza a haber callejeos varios, gastos de gasóleo, tardes para guardar en la memoria, café, mucho café, y risas, muchas muchas muchas risas.

Banda sonora de esta página: No line on the horizon de U2


19.2.09

EL SEÑOR CONNELLY

1225465855_2(aquí, en un ambiente más bucólico que el que estoy leyendo en su novela, el señor Michael Connelly)

Mis experiencias literarias suelen ser, como de costumbre, con letras. Quiero decir que me considero una gran lectora, pero no de esos que van a las ferias del libro en busca de una firma, saludar autores y que guardan sus ejemplares autografiados en una vitrina. Tengo, eso sí, dos que conservo con especial cariño: uno del que considero uno de los mejores poetas del siglo pasado, José Agustín Goytisolo, y otro de Manuel Rivas, que tiene la fama de hacer dedicatorias personalizadas a cada uno que se las pide. En fin, mis joyitas bibliográficas que a la vez son libros que me han cambiado un poquito más para bien.

En fin, hace unas semanas tuve una experiencia paranormal con un autor de novelas que desconocía por completo. Vamos, cuando digo que lo desconocía es que no había visto siquiera una foto más que en la revista Que leer, que pese a todo compro religiosamente cada mes. Todo empezó, como muchas cosas, con un sms. Fue durante la semana que dedica Barcelona a la novela negra: BcNegra 2008. El mensaje, de mi amigo C., me invitaba a compartir con el uno de los actos de esta semana: Una entrevista a Michael Connelly, que por mas ende había recibido el premio Vázquez Montalbán a su producción novelística centrada casi toda (que no toda ) en su personaje Harry Bosch.

Fuimos al teatro Romea, lugar de la entrevista en directo, casi una hora antes. Ya había bastante gente y aún así nos sentamos en casi cuarta fila. Mi amigo consultó una cosa y así me entere que , mediante sorteo radio, era uno de los afortunados que iba a poder charlar con Connelly en directo. Fue la verdad divertido y muy interesante. Allí estaba el famoso presentador perpetuo del programa Bon día Catalunya, Josep Cuní, que si en su programa me parece el somnífero ideal, en la entrevista estuvo irónico, punzante y me hizo reír bastante (sorry Jordicine si lees esto, pero es que tu jefe me parecía muuuuuy serio. A ti te veo de vez que cuando eh). Y el director de Babelia, de cuyo nombre ahora no puedo acordarme. Y un moderador más un intérprete que fue lo mejorcito de todo. Muy muy expresivo, una voz de actor de doblaje, en fin, una delicia de acto.

Después como no, firma de libros. Como supondréis no llevaba ni uno ni siquiera dinero para comprarlo allí, así que hice cola pacientemente con mi amigo al ladín para hacerle cuatro fotos chapuceras con mi móvil de antepenúltima generación o segunda o algo así. Luego me dediqué a mirar el edificio, enfrente del teatro Romea, al que llaman La Capilla. Dos mujeres, la de la emisora de radio y la de la editorial, reunieron a los dos únicos ganadores del sorteo mientras yo seguía mirando los arcos del techo. Llegó el momento de conocer al señor Connelly y los dos fueron entusiasmados a hablar con él. Yo, de comparsa, detrás de mi amigo, mirando el suelo mientras los escuchaba hablar en inglés, con mi amigo en labor de intérprete de el otro , Javier, cuando de repente escucho algo así como:

_ wachiwachiwachi an te leidi wachiwachi?????

Levanto la vista con los ojos redondos como platos y veo, con cara de horror, como el señor Connelly me está mirando directamente a mí, a mí, que hice francés hasta el COU y que , a mis veinte y diecisiete, sólo sabe de inglés el I don´t speak english que me rescata de cualquier pregunta de turistas varios.

_ Ceee que ha dicho porfaaaaaaaaaaaaaa_ le digo mientras ni siquiera abro la boca para hablar, entre dientes

_ Que que argumentos para Harry Bosch esperas encontrar en su próximas novelas_ me dice aguantándose la risa.

_Jodóooo tío, que no me he leído ni las que están ya escritas, dile eso aunque quede fatal de la muerte_ mientras mis ojos se abrían casi hasta lo imposible.

Y le escucho soltar, tan tranquilo en inglés algo que me traduce el tío como un “le he dicho que estás empezando a leerle ahora”, mientras el señor Connelly me suelta otra parrafada en su inglés de Los Ángeles (el inglés de Santa Coloma aún puedo captar palabras) del que sólo entiendo algo así como “leidi” y yo me lo miro con atención mientras pienso el típico “tu padre por si acaso” sin entender ni papa, deseando que se abriese el suelo de la capilla esa, y entonces viene una de las chicas y dice “venga a haceros la foto” y yo me escaqueo con disimulo a un lado mientras mi amigo y el otro ganador se acercan a su novelista y de repente oigo algo así como “leidiii”. Y me veo al señor Connelly haciéndome gestos para que me acerque, me engancha de la cintura y allí me veo, delante de un fotógrafo profesional, haciéndome una foto para la posteridad de la que a día de hoy no he recibido en mi correo “eléctrico”.

Nos despedimos con dos besos mientras seguía diciéndome yo que sé. Miro otra vez con cara de angustia a mi amigo que me suelta..

_Dice que espera que empieces a leerle ya_

Normal, con esa cara de susto se me debió ver a millas americanas que desconocía por completo su obra. Salí de allí con el cigarro ya en la boca esperando ser encendido, me giro hacia mi amigo y le espeto:

_Que sea la última ultimísima vez que me metes en un jaleo de estos, joder_

Y dándome un puñetazo suave en el hombro responde:

_Anda, te quejarás, que has conocido a un escritor famoso. ¡Pero si a ti te encantan los jaleos! Vamos a cenar, que ya tienes algo que escribir para tu blog.

Si, que escribir para mi blog, en espera de la foto, y para animarme a leer a Michael Connelly. Ya he empezado Ciudad de huesos.

Banda sonora de esta nota: Kind of blues de Miles Davis (homenaje como no a Harry Bosch)


17.2.09

FOMENTO DE RECICLAJE


Amig@s concienciad@s, no quiero con esta nota dar más la vara sobre la necesidad de reciclar todo lo reciclable, de ser selectivos a la hora de tirar la basura, de usar los medios que tenemos para ello. Quiero hablaros de una curiosa modalidad del fomento del reciclaje que podríamos bautizar como reciclaje textil.

Nuesta variante doméstica de reciclaje textil viene heredada directamente de los hijos de la posguerra que fueron nuestros padres. Supongo que la tradición tendrá un rancio abolengo de siglos.

Aún me acuerdo cuando, de pequeña, recibíamos la ropa usada que se le quedaba pequeña a nuestr@s prim@s. Volvíamos con las bolsas entre nosotras en el asiento trasero del coche, sin soltarlas en la media hora que había de un lugar a otro, rompiéndolas al llegar y atentas para que la pieza preferida fuese de una en lugar de la otra, la que tenía la vista y la mano más rápida. Cómo protestábamos cuando algo se adjudicaba en función de talla (cuando eres pequeña, te da igual que una falda te llegue por la línea de las nalgas, esas inquietudes de aspecto son más adolescentes que otra cosa), o por si venían en el lote esos minibolsitos que ya usaban mis primas del año 69, privilegio de la preadolescencia que aún nos estaba por llegar a mi hermana y a mí.

Y también recuerdo con íntima satisfacción hace un par de meses la llegada de dos bolsas con chaquetas de invierno de la jefa de mi madre. Íntima y de muy mala baba, lo reconozco. La señora ha aumentado la talla hasta la 46 y nos iba todo de lo que trajo. Hasta hace poco su ropa sólo la podía reciclar mi tía Ana, un pizquillo de mujer que pesa menos de 50 quilos sospecho.

Últimamente veo mucha gente descerrajar, literalmente, esos contenedores de ropa que se supone que son para repartir entre los más desfavorecidos. ¡Ole!, pienso. Esto ya es el self service, un engranaje menos en la cadena del reciclaje textil y supongo que esa gente realmente lo necesitará. El otro día dos madres revisaban la ropa del contenedor forzado, dejando cuidadosamente plegada la ropa que desechaban en la puerta abierta del armatoste.

Pero en mi casa parece haber unas constantes con el fomento del reciclaje textil. Es mi hermana pequeña, muy fashion victim, el primer eslabón. Su ropa se reparte equitativamente: pantalones para mí, faldas y jerseys para mi madre, jerseis para mi hermana y calzado deportivo para mi padre. Para que luego digan..eso si que es una democracia en la república independiente de mi casa (Señores de Ikea, no pienso pagar derechos por la frase porque ya se ha convertido en un lugar común en el castellano).

¿Y los bolsos?¿Qué decir de los bolsos? Cuatro mujeres en casa y hay cienes. Cuando una hace limpieza siempre consulta a las demás con un ¿Alguien quiere este bolso?. Y normalmente si no haces una limpieza estrictamente privada y con nocturnidad y alevosía, el bolso en cuestión sale de un armario para meterse en otro. Y así seguimos pasándonos bolsos de unas a otras en un eterno bucle que riete tú de la peli esa de El día de la marmota con Bill Murray de protagonista. Todos para todas, al tiempo siempre ocurre.


Así seguimos practicando el fomento de reciclaje textil doméstico. Porque, recordad amigas, los bolsos son como la energía en cierta manera, que ni se crea ni se destruye, se transforma. Pues los bolsos no se destruyen: se reciclan.

Banda sonora de esta nota: Mas es mas de Fangoria (porque me gustan ¿qué más razón?)

23.1.09

UNA DE TERROR


Tarde de compras con mi amigo. Cuesta de enero y cena económica en un MacDonalds, con vale dos hamburguesas por seis euros. Lo barato al final salió caro. Pero también teníamos un vale de dos entradas de cine por el precio de una. Noche de vales descuento. Elegimos una película de terror. Huelga decir que hace años que no iba a una sala a ver una peli de terror. Supongo que, como el género es de resultados muy irregulares, arriesgar el precio de la entrada y de una botella de agua en una peli de esa clase se me hacía como muy cuesta arriba.

Jo, qué miedo pasé. Los dos solos en una sala y ya en los dos primeros minutos me dí un susto de narices. Así que decidí aplicar mis conocimientos de cine y, cada vez que la banda sonora cambiaba un poco, sonaba una nota discordante, ya estaba perfectamente preparada para el susto. Pero no con los ojos abiertos, no. Amarteladamente refugiada en el hombro de mi amigo. Vamos, puedo asegurar que no era una estrategia para morderle la yugular, ni mucho menos, sino para evitar sobresaltos varios que una es muy muy nerviosa y enseguida se "entaquicardia"( peazo verbo me acabo de crear con los recursos de la morfosintaxis castellana). Sin zapatos, que me los quité na más sentarme, con los pies apoyados en el asiento y viendo la peli de reojo con el cuello torcido, que anda que no lo noté a la que me tumbé a dormir hasta que escuché un..Silviiii que no estás viendo la película, y me dio por pensar en el coñazo que le estaba dando al pobre y le dejé un poco de espacio en su flanco izquierdo. Eso sí, medio tapándome con la chaqueta.

Ahora mismo me atrevo a confesarlo. Cuando, al finalizar, vi a la acomodadora a pie de pantalla indicándonos la salida, casi me da un infarto pensando que se había materializado en ese mismo momento. Mardita sugestión.

La peli eso sí, malísima de argumento jajajaja. En vez de una canción os dejo un trailler, para que opineis.


22.1.09

MALDITO VIENTO



Tiene algo de siniestro este viento. Lo escucho a mi espalda y me acaricia la nuca desde mi ventana eternamente abierta. Ahora para, dejando un silencio extraño solo roto ahora mismo por mi emisora de jazz del ordenador, muy bajita para que la música sea relajante. Intentas descifrar algo en su sonido y es inútil. No sabes si descifrarlo como una amenaza o una promesa. Se mueven las persianas y recuerdas todos esos ominosos presagios de noche, árboles y viento que se dan en las películas de terror.Pero es de día y decido, sensual y valiente, salir a la calle a sentir sus dedos entre mi pelo, sus besos en mi rostro, de este maldito viento.
Banda sonora de esta nota: Llegará la tormenta de Amaral

21.1.09

TRANQUILIDAD


Son días inciertos. Son días funestos como dicen los entendidos en cosas orientales. Abogados, papeles, gente reclamando lo suyo. No doy abasto. Estoy bloqueada para todo lo que me gusta y eso me parece grave. Ni leo con la suficiente concentración, ni callejeo con esa despreocupación de respirar, ver gente y no sacar las manos de los bolsillos. Por algún lado tendrán que salir esos nervios que, quien me conoce, sabe que nunca he acumulado. Echo de menos el nadar, pero tengo que poner al día mis cuentas en el polideportivo y eso ahora mismo no estoy en condiciones de hacerlo.




Solo me gustaría volver a ser otra vez yo misma. Me echo de menos desde octubre a esta parte. Es un poco tonto echarse de menos a una misma, lo sé. Pero quiero ser la que disfrutaba con cualquier cosa tonta, porque en ese disfrute esta la felicidad con minúsculas que, aunque sea con minúsculas, es la más importante. Y aislarme mientras leo, relajarme mientras hago largos decididamente lentos a propósito, aspirar el olor a pinaza paseando por Collserola, saborear café bueno en buena compañias mientras veo pasear a la gente del pueblo, impacientes algunos, otros pausados, bailar hasta que me deshidrate, cenar con mi gente, disfrutar de otra persona con tiempo y con la cabeza solo puesta en una cosa.




No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo resista.
Banda sonora de esta nota: Nasio pa la alegria de Estopa...una de esas canciones de personajes en la contra de todo.





20.12.08

Carta a S.S.M.M los Reyes Magos de Oriente


Queridos Reyes Magos:


Ya sé que soy demasiado grandecita para ir escribiéndoos cartas de estas. Y que si voy a un gran almacén a sentarme en las rodillas de alguno de vuestros pajes lo más probable es que le provoque una lesión muscular. Pero entendedme; creer en vosotros es como creer en la divina providencia, y llega un momento que llega a la misma conclusión que ese personaje de la serie Expediente X: quiero creer en algo. Así que por si acaso, y por tradición familiar, os escribo a vosotros para reclamar cositas a ver si, si cuela, cuela.


Ya sé que este año no he sido buena para nada. Pero que sirva en mi descargo que mi intención nunca es la de hacer daño. Pero bueno, el efecto boomerang ya se ha encargado de darme mi ración de bajones varios. Me he quedado en el paro de la peor manera posible, estoy a números rojos este mes de diciembre, gorreandole a todo el mundo para tabaco como cualquier adicta, y viendo a la gente cargada de bolsas mientras yo sólo paseo mi vieja mochila por las calles. No me puedo quejar para nada. Tengo techo, comida y ducha gracias a mi okupación tolerada de casa de mis papis. E internet para comunicarme con mi gente. Pero echo de menos ese contacto directo delante de una mesa de bar con un café calentito y un agua fría.


Así que no os iré pidiendo que me toque la loteria de navidad, ni que el juez hunda en la miseria al ladrón de mi ex gerente. Para estas fiestas solo pido:


- Que me lleneis el depósito de gasoil del coche para poder reunirme con mis amigos

_ Que me pagueis el impago de Movistar, que me han cortado el móvil por falta de pago para llamar cada día a mi más mejor amiga que está pasando unas fiestas de pena.

_ Cash para ir a la peluquería que tengo las puntas divididas en tres extremos. No hace falta que sea la Llongueras, de verdad, con ir a la Araceli que cobra 17 euros por lavar, cortar y peinar me conformo pero de largo.

_ Y arriesgándome al rechazo....¿qué tal un cartón de Marlboro 100?


Nada más, de mis deudores ya me ocupo yo, aunque me metan en la cárcel. No hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo resista. Además, gimnasio gratis, enseñanza universitaria a distancia y..siempre encontraré a alguien que quiera venir a hacer un vis a vis espero.


Se despide de S.S.M.M, esperando ansiosamente enero para cobrar su primer subsidio de desempleo, esta impresentable.


Silviqui.
Banda sonora de esta nota: Vuelvo a traficar de Melendi (a las malas es la opción que me queda, porque como tenga que ganarme la vida con la prostitución lo tengo claro jajajaja)


11.12.08

VIDA ORDENADA


Ordena tu vida. Créate una ética firme. Unos propósitos de conducta. Activa unos parámetros en tu cabeza. Clasifica con etiquetas a los nombres que conviven contigo. Calibra las reacciones de las personas. Ordena tu armario por temporadas, tu ropa interior por utilidad y colores, tus libros por editorial y autor, tu música por géneros.

Que siempre habrá alguien que venga a romperte los esquemas.A darte una tregua. A cambiarte. Siempre siempre siempre siempre afortunadamente.
(A Cecilio. Gracias por la ayuda. Nunca he dudado que la tendré)

Banda sonora de esta nota: Maneras de vivir de Rosendo y Leño




10.12.08

7 horas

(Mujer antes y después del necesario proceso de tunning antes de la cita con un hombre)


Le quito el collar al perro y me voy desnudando por el pasillo; los tejanos rotos, la sudadera vieja, las alpargatas...llego en ropa interior al lavabo, me la quito a manotazos y a patadas mientras abro el grifo y subo el distribuidor con toda mi conciencia ecológica añadida a la de la fugacidad del tiempo. Me meto en la ducha, me enjabono con una mano mientras con la otra me depilo una pierna y casi me corto una axila con esas maquinillas femeninas que se supone que no cortan, mientras a la vez el acondicionador hace su efecto. Salgo medio restaurada, serum en spray pa' el cutis, serum para el pelo encrespado, desodorante sin alcohol de larguísima duración, aloe vera en gel por todo el cuerpo. Hay momentos en que deseas ser la diosa Kali y tener seis brazos más incrustados por todo el cuerpo. Este es uno de esos momentos.

Sales del cuarto y eliges con cuidado la ropa, no sea que la noche se anime. Medias color moka (color indescifrable excepto para el código femenino). bragas de encaje a juego y ese vestidito azul índigo de manga larga tan cómodo pero que te marca justo donde tiene que hacerlo. Merceditas de niña con tacón, taconeando mientras te peinas el pelo, secas el flequillo. Toque final de perfume con olor a flores de azahar. Busca, busca, busca...¿dónde tenías ese bolso del mismo tono que el trench que te vas a poner? Aquiiii. Todo listo: cepillo de dientes y del pelo, brillo de labios, paraguas y no te olvides meter el perfume.

Y te asomas a la calle queriendo comerte al mundo o que te coman a tí. Y suena tu movil:

_ Hola Sil ¿por dónde vas?

_ Esto, camino del párquin, en media hora estoy allí

_ Es que ..tengo el estómago chungo ¿otro día?

Tu expresión en ese momento es digamos que impagable

_ Bueno, si quieres quedamos solo para un café, en tu caso, una manzanilla...

_ Vale, me hace, pero poco rato eh que no estoy del todo católico.


Y mientras vas hacia el aparcamiento, pensando en que la próxima vez irás con mini shorts despeluchados y sandalias de trekking, pasas por delante de una farmacia, dudas un momento, entras y dices decidida:

_ Por favor una caja de primperán y otra de preservativos. Si, de los estriados...

;-)(Gracias, Mo, por esta anécdota que he re-creado)

Banda sonora de esta nota: 7 horas de Bebe






17.11.08

RESUMIENDO


Muchos días muchos meses sin pasar por aquí. ¿Por qué? porque supongo que me inquietaban demasiado las cosas como para poderlas racionalizar escribiendo. Así que para conjurar los bloqueos de páginas blancas he decidido hacer un resúmen de mis últimos meses:

1.- Se casó mi hermana pequeña en Granada. Doble triple alegría. La boda. La familía toda reunida y descubrir esa preciosa ciudad a la que espero volver en breve. Un síndrome stendhaliano al ver La Alhambra, cierta nostalgia de lo que no has vivido en la casa de campo de Lorca. Y muy buena gente.

2.- Agosto tedioso y local. Defendiendo el pueblo por si alguien decidía invadirlo, con problemas de salud de mi padre. Vuelta a final de mes a mi adorada Zaragoza, kilómetros de cola en la Expo con bajón azucarero incluido por el calor. Casi en la cima del Moncayo pero mis piernas ni mi equipación no daban para semejante cuesta arriba que todo el mundo subía con impecables botas de montaña y dos bastones de trekking.

3.- Septiembre. Mi cumpleaños. Sin regalos pero con muchas llamadas de cariño, visita al teatro y, a final de mes, nuestro gerente declara que le han embargado las cuentas y le da a mucha gente que lleva mas de quince años el susto de su vida. Actividad sindícal a tope.

4.- Octubre. Mes de actividad laboral sindícal máximo. Malos rollos y puñaladas traperas por todos lados. Tengo un vocabulario legal que podría hasta pasar por pasante.

Y todo esto aliñado con una crisis personal de la que no tengo ganas de escribir, pero que tiene sus treguas, inquietudes de otro tipo. Y sigo cogiendo aire, como siempre, e intentando verlo todo con ojos nuevos, como los críos. Y sigo teniendo a mis amigos, mi fuerte tras el cual protegerme. Y sólo por eso sigo dando gracias.


Banda sonora de esta nota: Resumiendo de Sabina


13.6.08

¡ENHORABUENA, CHICAS!

espana-seleccion-femenina-pasa-a-la-final-prodepcom ¡¡¡SI, SI, SI, NOS VAMOS A PEKÍN!!!

29.5.08

BICING

Joane_Somarriba ( Como esta voy a ser yo pero cuando me jubile.Campeona senior de ciclismo)

Hoy me desayunado con la noticia de que el uso de la bici en la cuidad de Barcelona ha aumentado casi un 81%. Que hasta van a poner una oficina de información del servicio bicing (anda que menudo anglicismo aquí que nos preciamos de hablar diferente). La verdad es que la cuidad ha aumentado sus carriles para este medio de transporte pero muchísimo y ya ha habido hasta problemas serios por prioridades con los peatones. Esto para mí es algo de lo más normal. Ya yendo a caminar por la montaña te puedes encontrar a pelotones enteros de ciclistas "pofesionales", vestidos completamente como extraterrestres, aprovechando la cuesta abajo al grito de "Cuidadoooo", o esos suicidas vestidos de guerreros con armadura que te bajan de repente de una torrentera. Un día me decía uno de ellos que había que tener dos cojones para hacer lo que hacían. Dos cojones hay que tener para hacerlo cuesta arriba, capullo adicto a la velocidad. En un parque natural no puedes ir nunca a más de 20 kms.. por hora, cosa que parecen obviar tranquilamente cualquiera que entre allí con ruedas.

En fin, modera tu indignación Silviqui. Y a otra cosa. El caso es que yo, pobre mileurista de fábrica, acostumbro a poner cada lunes diez euritos para toda la semana a mi viejo tanque. El caso es que con cuarenta euros pasaba semana al curro y fines de semana de ida y vuelta por los pueblos de la comarca. El caso es que llevo dos semanas que el mismo sábado se me pone a brillar esa lucecita naranja de la reserva. Indignada, miro como los precios del gasoil cada día cambian, y a este paso lo estaré pagando a precio de Dom Perignon. Así que el domingo por la tarde dije en una reunión amistosa con deportistas que a partir de ahora iba a ir al trabajo en bici. Vamos, los tres machotes corredores de montaña con los que estaba me animaron muchísimo (que si Silviqui, que boicot a las gasolineras, que ya veras que un kilómetro es una mariconada, así maja, con un par) (que curioso resulta que cuando estás con más de un hombre de tertulia, tienden a masculinizarte a ti también).

Así que ya me veis el martes pasado de estreno con la mega bici que me regalaron semi nueva. Es una señora bicicleta que desde que me la dieron se apalancó mi padre para su uso y disfrute y para venir e ir al huerto. Cuando bajé al trastero casi con mis padres en la puerta despidiéndose de la emoción (ay mi hija que va a hacer algo más que nadar) y mi madre diciendome ten cuidado mándame un sms cuando llegues, me tocó bajar el sillín, que en mi casa soy la más bajita de la familia, subir la cuesta del parking y tirar pal curro. Mi aventurera y apasionante vida: en vez de ir por el carril bici de la ruta del colesterol de mi pueblo me fui por calles normales. Uis que emoción. Y sin recordar como se ponía la luz de la dinamo. Entré en el taller sin bajarme de la bici, tope chula yo.

que para eso soy medio aragonesa. La vuelta ídem de ídem pero teniendo en cuenta ocho horas de trabajo por medio. La verdad es que sentir el airecito y la humedad mañanera anima bastante. Entrada al parking bajando a toda leche por la cuesta, que no había nadie, con casi el riesgo de esnafrarme contra una columna. A la mañana siguiente tenia agujetas en las nalgas, por decirlo finamente. Jo, no entiendo, yo que soy una heroína entre mis amigas de sofing y arreglar el mundo en los bares porque en un día me recorrí el delta del Ebro en bici alquilada, con insolación del cincuenta incluida.

Hoy también en curro en bici. No se piense mi más mejor amigo, que duda de mi constantemente, que no voy a llevar a cabo mi autopropuesta. Así que esta noche otra vez al trastero del parking, , a ponerme el casco que es obligatorio. Así, de paso, disimulo delante de las fuerzas de seguridad los cascos del Ipod.

Banda sonora de esta nota : Sintonía de Verano Azul (¡mítica eh!)


28.5.08

EL POLO DRÁCULA

20070313111226-dracula No sé la verdad cómo explicar porque para mí cosas tan simples tienen tanto significado. Siempre he tenido adicción por los polos Drácula de Frigo. Cuando era pequeña eran casi los más baratos de la carta y los que se podían permitir pagarnos mis padres a dos hermanas que tenían los caprichos a dúo pese a llevarse dos años. Cuando por fin nos permitían comer esos polines de sabor insufrible y funda de plástico un día a la semana; y los fines de semana que salíamos a pasear por la rambla del pueblo (deporte olímpico local) esperando en algún momento el premio por nada de ese polo de sabor un tanto indefinible.

 

Así que cuando quiero celebrar la llegada de la primavera siempre me doy un capricho de los que ahora no puedo disfrutar y me compro un polo Drácula en un quiosco. Me retrotrae a una infancia en la que la mayor de las preocupaciones era no dejar que te robasen tu sacapuntas en el cole (Mi padre, como buen delineante de formación, todo nos lo compraba de la marca Staedler. Llegó a colgarnos los sacapuntas metálicos de una cadena al cuello para evitar que se volatilizasen en clase. Y funcionó eh). Hace dos viernes me compré el primero, después de una tormenta de narices, delante de la estación de tren de plaza Cataluña. Ese sabor  de la capa de supuesta cola, que sabe a yo que sé, mezclarlo a lametones con la fresa, morderlo hasta sentir un ligero dolor en los dientes, acabar mezclando el hielo de la fresa con la crema de la vainilla. Casi no recuerdo ni cómo bajé al andén de concentrada que estaba en esa celebración de primavera lluviosa que tenemos ahora mismo. Cuando mi compañía me dijo que esa capa superior negra sabía a algo así como moho, mordí un trozo, niña, traviesa, despreocupada otra vez y sólo le dije...

_ ¿Y de verdad no quieres probarlo?

 

Banda sonora de esta nota: Muérdeme de Los Romeos


26.5.08

LA MALA HORA

Hablar-hablar (Esta chica tan mona es la que se esconde tras la voz de la presentadora de Hablar por hablar)

Mis cuarenta horas de trabajo nocturno en el taller dan para aburrirse y de sobra. No por que falte trabajo si no por la rutina. La rutina se extiende incluso a los programas que ponemos en la vieja radio. Nada, que cargan la música y ponen el aleatorio en el ordenador y arreando. Hay veces que si mantienes una misma emisora puedes oír hasta cuatro veces la canción de moda. Así que a la que me desaparecí de mi sección diez meses para sufrir en control de calidad mis compañeras adoptaron otra rutina que incluye a las dos de la mañana poner la cadena Ser y escuchar un programa decano de la radiodifusión española: el Hablar por hablar.

Siempre me ha maravillado la relativa simplicidad con la que se organiza un programa de testimonios. El teléfono, el correo normal o el electrónico permiten un anonimato que da lugar a confidencias de todos los niveles. Aunque la verdad últimamente predominan los temas tristes sobre los escabrosos, que últimamente te pasaban tres pueblos. Los menos son los que llaman para explicar alegrías (he aprobado unas opos, soy abuelo...) o para tener su derecho inalienable a la pataleta y a la protesta. La locutora es de una neutralidad que da miedo. Simplemente hace unas preguntas orientativas y, en estos tiempos cibernaúticos, traslada las opiniones que se dan en la sala de chat del programa a las ondas radiofónicas.

Esa neutralidad me provoca a veces un efecto parecido a estar viendo un partido de baloncesto o una película de terror. Interpelas casi a grito pelado al entrenador, a la rubia loca o al oyente con problemas gordos como si pudiese oirte. Como dice el anuncio "un toque amargo es sexy" y yo debo el sex appeal subido, porque a veces soy más borde que el doctor House y el doctor Vilchez juntos. Sobre todo desde el día que llamó una oyente llorando porque sus dos gatos se peleaban a muerte desde que llevó al persa al veterinario a cortarle el pelo. Entonces te das cuenta de que para uno sus problemas son los más importantes, sea porque se te ha roto la uña o porque Bienestar Social te ha quitado a tus tres hijos para llevarlos a una casa de acogida. Todos los problemas tienen la importancia que se les dé, ni más ni menos.

Así que una, en un ejercicio de imaginación, propone ser conductora de un programa de testimonios sin neutralidad alguna. Para los que se atrevan a encararse con opiniones directas. Se llamaría La hora mala. ¿Que te has quedado embarazada del hermano de tu novio? Pues bueno chiquilla, a ti quien te manda en los años dosmiles hacer las cosas sin precauciones, que es que eres tonta del culo o vete tú a saber de dónde, pero bien pensado encolomale el muerto a tu novio que si se hace la prueba de paternidad algún gen en común seguro que tiene el crío, que no tiene la culpa de ná. ¿Que tu marido te ha retirado la guardia y custodia de tus hijos alegando que tienes un trastorno bipolar? Pues a que esperas, pasmada. Tira para el juzgado pide pruebas psicológicas a la de ya y apela que te las pelas porque ese cabrón tiene que darse cuenta que tienes un par, que no se te suban encima. ¿Que tu amante te persigue y tú no quieres saber ya nada de él? Pues ya sabes, plantate en casa de su mujer se lo explicas todo, y si encima eres hombre, haces que salga del armario por la brava. Del armario de su casa de la vida de su esposa y de la tuya. Seamos resolutivos por favoooor.

Bueno, esperemos que no lo patente nadie. Seguro que no tendría ni una persona de audiencia la verdad, o de llamante. Un amigo me dijo que un título alternativo podría ser ¿A ti qué coño te pasa?. No, si Dios nos cría.....

Banda sonora de esta nota: La mala hora de Radio Futura


22.5.08

EL ZOO DE SILVIQUI Y FAMILIA: EL GOLDEN PERRETE

Imagen006 Os presento a Dino. Dino es un precioso ejemplar de golden retreiver de un añito y medio. Fue el regalo de cumpleaños el año pasado de mi hermana peque. Ella, que es la única que ha salido de casa de los papas, se sentia solita y estaba mirando por granjas de adoptar un perro. Quería un beagle o un pinscher enano, pero su señor novio le plantó en casa este cachorrito de perro Scottex. Ni que decir tiene que era adorable. Cuando por primera vez lo trajo a casa a hacer las presentaciones ("mama esto es lo más parecido que vas a tener a un nieto en muchos años") ya pesaba 25 quilazos caninos. Así que no nos salía del alma llamarle perrito. Nos pusimos de acuerdo y ahora es el perrete por antonomasia. El golden perrete. Cosas del ideolecto familiar que todos tenemos uno.

 

Ahora lo tenemos de vacaciones en casa mientras la peque cumple con sus obligaciones deportivas (mi hermana peque tiene la infinita suerte de que le pagan por practicar una afición) y a la vez prepara su boda el día 20 de junio. Si el año pasado con 25 quilos logró tirarme al suelo tres veces, imaginad ahora que pesa 40 y ya tiene su tamaño adulto para toda la vida. Cada mañana sale como un torico a la calle conmigo detrás casi al trote, por lo que estoy planteándome seriamente comprarme unos patines en línea para pasearlo y dejarme llevar ni que sea en zig zag que es como pasean los perretes alterados. El perrete tiene dos rasgos de carácter muy curiosos. El primero es que ladra como Scooby Doo. Vamos,que parece que te esté hablando. El segundo es que mantiene relaciones amorosas con las piedras. Verídico. Sale a la calle, pega la nariz al suelo, se lía a escarbar hasta que encuentra una piedra y la adopta. La coge delicadamente en la boca y es capaz de pasarse la hora entera del paseo así, paseando a su vez una piedra. De vez en cuando la tira en la tierra mojada y se revuelva encima de ella, la vuelve a cojer y sigue el paseo con el pedruscorro. Mi hermana la pitufa asegura que allí donde vive, lo saca a pasear a la ribera del río, le tiras una piedra al agua y hasta bucea estilo pato y la recoge. Este olfato canino me hace pensar que quizás podríamos entrenarlo para buscar trufas o, en su defecto, como vivo en barrio obrero y calorrillo, para detectar  chocolate que tiran los porreros en cuanto ven a un mozo de escuadra de los de aquí. De esa o me forro o me dan una paliza. La última es que al perro le encanta el agua, bañándolo en río, en charcos. Cuantas veces desde que está aquí mi madre me ha recibido con cara de horror porque el perro no ha tenido otra feliz idea que revolcarse en un charco.

 

No diré que no esté encantada con mi sobrino peludo. Para lo que pesa es muy faldero y le encanta estar encima tuyo en el sofá. Creo que de la penúltima debo tener rota una costilla.  Esta mañana estaba tirada en la cama leyendo y me saltó encima con sus cuarenta quilazos. Aparte de clavarme la tapa del libro en un ojo, tirarme las gafas vete tú a saber dónde y empezar a morderme una de mis coletas, me provocó un ataque de risa floja. Y mientras le hablaba con ese tono que las personas normales usan para los niños y que a mi sólo me sale con los perros le decía:

 

_¿Quién es la que te mima a ti  te malcría y te da de comer a escondidas bajo la mesa? ¿Quién te rasca la barriguita y juega a la pelota?

 

Escuché tres voces unánimes desde la lejanía del comedor

 

_ Tuuuuu cacho idiota tuuuuuuuu


14.4.08

REVISION MÉDICA Y OTRAS OBLIGACIONES LABORALES

(Yo quiero un médico como este en mi mutua laboral ¿es mucho pedir?)

Hoy he empezado mi día inmejorablemente. Con todo el sarcasmo del mundo, por supuesto. Porque la semana pasada, un miércoles, me encuentro que este lunes a las ocho y media me toca la revisión médica laboral. No es que no quiera revisarme medicamente, que algo de grima si que me da este colectivo. Es que la considero la cosa más inútil que ha parido la mutua. Primero, porque mi empresa es del convenio metalúrgico y en ese convenio no es obligatoria la revisión. Segundo, porque al trabajar con productos químicos la hace obligatoria la mutua. ¿Y esa revisión te mira metales en análisis de sangre, te hace espirometrías avanzadas o electros? Pues no. Es de lo más tonta del mundo mundial. Vista, oído, reflejos con martillitos, tensión, análisis de sangre y orina, y retorcerte las articulaciones a ver si padeces de la espalda que te entran ganas de decir..alma cántaro, si estoy toda la puñetera noche cargando peso y cajas de un lado para otro...¿como quieres que tenga la espalda? Además para todo te recomiendan natación. ¿Dolores de espalda? Natación. ¿Dolor de lumbares? Natación ¿Dolor de cabeza? Natación ¿Problemas ginecológicos? Natación también.

Pues allí me he plantado a las ocho y media de la mañana para que me digan que tengo sobrepeso, caries, varices y otras cosas que ya me las veo yo cuando me lavo por las mañanas. Como una es despistada de nacimiento y gracia, me he ido directa a la cocina a desayunar mi café y mi tostadita, y cuando ya llevaba hecha media digestión he caído en que tenia que ir en ayunas. Exactamente igual que el año pasado. Encima pretendo ocupar la ducha para no molestar a ningún médico o enfermera con mis efluvios corporales, y se me ha colado mi hermana delante de mis narices a la vez de decía... el lavabo es miooooooooooo, mi tessssorooooo con imitación de voz de Gollum y cerrando el pestillo detrás. Menos mal que tengo como cinco cepillos de pelo y de dientes escondidos por la casa, para estas emergencias. Pero me he puesto siete litros de agua de perfume DKNY para no herir pituitarias. Cosa inútil. Porque la colonia en cuestión hacia girarse por la calle a los pocos que me cruzaba, cual modelo de anuncio de perfume en la tele. Incluso en la sala de espera me han preguntado cuál era.

Llego allí y me encuentro a mi compañero allí en la cola. Amablemente la recepcionista le ofrece el cuestionario y un boli. Justo detrás de él llego yo y me suelta la señora que haga cola detrás de otras cuatro mujeres en espera de su cuestionario. No hay cosa que más me fastidie que una recepcionista o una camarera machista. De esas que a los hombres los tratan de dulce y a las mujeres que nos den. Y eso que mi compañero de guapo no tiene mucho, porque se empeña en esconder parte de su rostro bajo unas barbas look Santiago Ramón y Cajal. Sería el aire de investigador que le da, seguro que si se las deja estilo Ramón María de Valle-Inclán no le cuelan las trabajadoras bajo ningún concepto. Con un cabreo ya en aumento espero pacientemente media hora de pié en la cola (porque la otra recepcionista le ha dado por dejar que las otras rellenen el cuestionario en el mostrador, en vez de aparcarlas en una silla e ir trabajando que es de lo que se trata) y al fin tengo el cuestionario en las manos.

Otra cosa chorra. Un cuestionario que te pregunta si en una fábrica estás expuesta a ruidos, hay corrientes de aire, si te drogas y con qué tipo de drogas.... anda que si me drogase te lo iba explicar a ti, cuestionario absurdo. Te iba a escribir hasta el teléfono de mi camello. Oigo mi nombre con acento raro y me levantó con un amable buenos días y sigo al médico.

El médico era la primera vez que lo veía. Después de que mi médico de la mutua favorito se cambió a un hospital cerca de su casa, no había vuelto por allí. Tenía un acento así casi germano, alto, muy joven y con el pelo cortado a cepillo. Y desde el principio he visto que teníamos problemas de comunicación porque he tenido que deletrearle mi medicación crónica. Me lo imaginaba atendiendo a cualquiera de mis vecinas andaluzas, que no han perdido su acento en cuarenta años de trabajar en Cataluña, y casi me entraba la risa. Así estaba cuando me pide que me levante y me levante el jersey. Cojo y me levanto a mi misma, me quedo recta en medio de la sala y me suelta..

_ Tchu nou, el jérsei (así con esta acentuación y todo)_

_Ah perdone usted doctor_ digo mientras me subo el jersey al cuello...

_Nou, nou..petxo nou..de la espalda_

Jo con el médico....me subo el jersey de la espalda, me ausculta, me pide que me lo suba hasta el cuello, me sigue auscultando, me clava un dedo en la barriga y suelto un au. Pregunta si me duele y le digo que si, que clavarme un dedo suele dolerme. Me hace ponerme en pie otra vez y sentarme. Me hace un gesto con las manos y vuelvo a subirme el jersey... y me suelta ..no levantes jérsey, levántate tchú. Bajo el jersey, me da martillazos en los codos, me hace sentarme otra vez para darme martillazos en las rodillas, me dice levanta...mientras hace un gesto con la mano...vuelvo a levantarme el jersey y me dice...noooo otra vez tchú..

Salgo casi en estado de nervios y el médico alemán ni te cuento. Creo que ha suspirado cuando he salido. Pregunto por mi compañero en recepción y me dicen..¿él de los ojos verdes? Ahora entiendo que lo colaran. Llego al bar al que habíamos quedado..

_¿Qué tal?_ me dice. Oye muy majo el médico este nuevo, hemos estado chapurreando en alemán y todo.

_ Ahora te cuento, rey. Que tengo la temible sospecha de que el pobre hombre está pensando que quería que me tocase las tetas y todo..

_No, si lo que no te pase a ti

Banda sonora de esta nota: Para hacer bien el amor de Raffaella Carrá ( hoy estoy petarda ea!)