6.12.05

Ligera de equipaje

Cada vez que salgo de excursión tres días el mismo drama: el proceso de selección del equipaje. Me llama mi amigo de viajes y ya me advierte:

_ Sobre todo maja, a ver si puedes evitar que tengamos que facturar en el aeropuerto eh, que cada vez que salimos llevas cosas para todas las emergencias posibles.

Y es que tiene razón el tío. Algún área de mi cerebro debió ser afectada de pequeñita para que no tenga ningún criterio de selección posible. Así que con dosis de paciencia y con una libreta y uno de mis trescientos bolis que ninguno tiene un color normal, me pongo armario a un lado bolsa de deporte a otro con la intención de llevarme sólamente : neceser de viaje, una muda, un pijama y unos deportivos. La historia comienza ya por el neceser. Esponja, champú, gel, cepillo pelo, cepillo dientes... oh cielos qué horror! ¿Cómo puedo ir por el mundo sin leche corporal, desodorante, acondicionador para el pelo, secador de mano, agua de colonia (o de perfume) y sin toallas?

Vuelve a planteartelo, Silvia (cuando hablo conmigo misma me suelo llamar por el apellido). O eso o te vas a la charcuteria a que te envasen la ropa al vacío. Aparca el neceser y vamos a por la ropa. Unos deportivos, tejanos, una sudadera, ropa interior: dos sujetadores..para, para ...¿para qué necesitas tantos sujetadores para dos días? ¿Y cuatro bragas? ¿Y cuatro pares de calcetines?¿Vas a venderlos?. Respira hondo y guarda las tangas de la pantera rosa para mejor ocasión, que esta seguro que no es. Miras la temperatura del sitio en cuestión y..hay que joderse: están a diez grados más que aquí. O sea que yo iré al aeropuerto del Prat con mi plumón, y llegaré allí para ir con la chaqueta y punto. O sea (tanto osea ya parece cachondeo) que vas a tener que incluir una chaqueta fina en la maleta. Entonces se impone seriamente hacer un planteamiento y violar alguna ley física. Por lo menos en lo que respecta a ocupación de espacios vacíos. Seguro que debe haber una, pero yo... estudiante de letras, la ignoro por completo mientras empiezo a meter a presión todas y cada una de las cosas que tengo en la cama.

Y sobre todo, que no se me olvide quitar del bolso el cúter y el cortauñas que llevo siempre a cuestas, no se me vaya ocurrir secuestrar el avión a punta de lima de uñas. Ya me imagino con cara de terrorista amenazando al comandante del vuelo, como en las películas de desastres, mientras el pasaje se descojona de la risa.



Misión cumplida. Eso si, como la tía de Spanair me haga facturar la maleta, a Dios pongo por testigo de que o la intento estrangular o me hecho a llorar allí mismo pese a ser una mujer adulta. Banda sonora de esta nota: Rozando la eternidad de Duncan Dhu

4 comentarios:

Mr.Celofan dijo...

Antes muerta que sencilla, osea.

Silviqui dijo...

Mismamente; se puede decir más alto pero no más claro jajaja

J-vol dijo...

Si fueran en chandal todo el día como la peña de tu barrio sólo tendrías que llevarte el "chandiqui" de los domingos y punto-pelota.Piensa que hay gente de tu generación, (y múcho más jóvenes), que con unas bragas a la semana y un par de calcetines al mes van sobrados: créeme, se lo que me digo.

Chiringui dijo...

Yo creo que dos mudas de todo y arreando. Por un día sin cremas no te mueres.

Resumiendo.2 mudas mas lo que llevas puesto mas visa, por si acaso. A la mierda con todo lo demas, no falla, la visa solo la use una vez por dejarme algo.