23.11.05

El zoo de Silviqui (y familia). el gatito gri

En el capítulo anterior del culebrón del zoo de Silviqui hablamos de Nuna, la siamesa de la foto... pero ahora, en este nuevo escalofriante capítulo hablaremos del otro felino de la casa, el gatito gri. Lestat, que así se llama, fue un puntazo de mi hermana peque la pija, que no harta de ver gatos por la calle decidió irse a una tienda de animales y gastarse el dinero en este bichejo peludo. Vamos, que es un persa con papeles. Digamos que mi hermana viaja mucho por motivos de trabajo, o sea que de sus dos años de vida lleva uno y unos meses viviendo con nosotros. Digamos que a estas alturas ya lo tenemos secuestrado, por que es la "alegria" de la casa. Lestat, como buen gato, no atiende a su nombre ni gritándolo, pero mi madre es andaluza, por lo que pronunciar Lestat le era impronunciable. Así que el bicho se ha quedado bautizado como Tito, El Golfo Pérsico o El Cabrón del Gatito. Este persa nacido en la provincia de Zaragoza (cómo si no hubiese bastante mañicos por la casa) tiene dos costumbres un poquito irritantes: una de ellas es la de desayunar a las seis de la mañana. Como aún no ha aprendido a abrir la nevera, cojerse un plato y servirse una loncha de fiambre de pavo (si lo hace llamo a la CNN o a la MTV, lo garantizo) despierta a quien pille para ello, preferiblemente a mi madre. Primero empieza con ronroneos, luego pasa a los maullidos y si esto último falla directamente le muerde en la nariz. Lo digo porque cuando mis padres se van de finde utiliza este método conmigo o con mi hermana. Otra de sus costumbres es la de jugar a fútbol con pelotitas de papel de plata, que va escondiendo con paciencia canina por cualquier rincón de la casa, o sea que no hay día que no barras y encuentres una escondida, o si no controlas el escondite, hasta cuatro. Como los gatos son bastante noctámbulos, pues el juega a futbol de noche. Así que si sales al lavabo más vale que enciendas la luz porque, como es gris, no lo ves y corres riesgo de pegarte un tozolón de narices. Hemos pensado en ponerle luces de emergencia, pero también seria un poquito molesto. En fin, diversión garantizada en el zoo. Ahora, el gatico mañico de momento, si puedo evitarlo, seguirá regateándonos a medianoche el tiempo que haga falta. Vamos, que se atreva la peque a llevarse a nuestro gatito!! Banda sonora de esta nota: El ritmo de garage de Loquillo y Los trogloditas

3 comentarios:

viztorman dijo...

Ha ha ha, mi gata tambien desayuna a las 7 de la mañana. Como siempre suele haber alguien despierto a esa hora, el dia que todo el mundo duerme se dedica a maullar a ver si puede despertar a alguien.

Lidia dijo...

Hola Silviqui...como sabes mis historias gatunas también podrían ser interminables...así que te entiendo perfectamente. Te envío un maullido de apoyo y paciencia.

Silviqui dijo...

Uff más interminables que las de viztorman y las mias fijo.... lo tuyo si que es para publicar un blog felino cat woman