23.1.08

UNO DE SEXUALIDAD

(último invento para Ipod, pero no se si será oficial de Apple)

Poned un poco de freno a la imaginación. No voy a escribir aquí sobre mis patologías sexuales que desde mi manera de pensar, pocas hay si son consentidas. Esta historía comienza el día que me hablando con una amiga experta en regalos de revistas. Nos chivamos los bolsos, chanclas y todas estas historias que te regalan en esas revistas que llevan más publicidad de ropa, perfumeria y cosmética que artículos o reportajes. Así que me suelta en el msn que la revista Sexologies (otra con una alta cuota de publicidad y algún reportaje de terapia de pareja, ropa interior sexy, y un cómo hacerse un traje de enfermera Benny Hill) regalaba este mes un consolador.


Después de seleccionar un quiosco donde no me conocieran a mí y uno donde no conocieran a mi parejo, que se quedó un poco ofendido con la compra (¿de verdad, de verdad de verdad que vas a comprarte eso?¿y además vas a usarlo?), llego a casa, me leo la revistita y me pongo a buscar una pila para ver si el cacharro funcionaba. Nada de nada. Eso estaba más inmovil que el dragón de Gaudí. Cambio la pila de posición. Nada. Cambio la pila directamente. Nada. Miro que los dos bornes encajen perfectamente por consejo profesional de mi amiga. Nada. Esta visto que mi parejo y el universo están conspirando para no jugar. Seguro que está en casa diciendo..."que no chute y que lo tire a la basura".


En fin, ante la duda de reclamar a la OCU por un regalo de revista, el caso es que lo aparqué en mi habitación auxiliar en un armario, dentro de un cubilete con mecheros. Seguro que si iba al quiosco a cambiarlo por mucho que jurase que no iba a usarlo no se lo creerían.


Este fin de semana vino mi hermana peque de visita. Supongo que los que teneis hermanos sabeis de esa especial relación que no te impide mandarlos a la mierda diez veces al día y luego establecer esas complicidades especiales. Antes de comer estábamos las tres . Yo, tozudica como siempre, intentando mientras ellas charlaban hacer funcionar el cacharro.Nada de nada de nada. Entra mi madre para el primer aviso a la comida. Y del impulso me guardo el regalito en el bolsillo de la sudadera.


La paella estaba de muerte. Ya es la hora de los postres y estoy tan tranquilamente pelando una mandarina cuando de golpe se escucha de mi bolsillo un zumbido muy alto e impertinente. Casi me caigo de la silla. Precisamente ahora mismito. Mis padres, mis hermanas , mi cuñao, mi parejo, la amiga de mi hermana que había venido a probar la famosa paella de mi madre....Así que salgo de un salto de la mesa y me voy al pasillo lo más rápidamente posible, mientras voy diciendo en voz muy alta para que me oigan...


_ ¿Digaaaaaaaaaaaaa?¡Hola reinaaaaaaaaaa!¿Qué tal estás?¡Qué ilu me hace escucharte!_


Uffff casi....ahora ya funciona. Ahora sólo me queda saber cómo se usa jajajaja.


Banda sonora de esta nota: Princesa del subterfugio de Dani Flaco

3 comentarios:

la kioskera dijo...

Anda Silvia que tienes un consolador?????????? Jajajaja eso no lo sabia yo

Nos estamos haciendo unas viejas verdes, nos van a tener que controlar o pasar del todo de nosotras.

Y por favor flor, no hables mas con consoladores jajajajaja (me partía con ese trozo jaja)

Silviqui dijo...

Lo realmente asombroso, amiga Kioskera, es que el consolador me hubiera contestado en el momento en que me puse a hablar con el. Entonces si que me caigo de culo jajaja

Guile dijo...

Ja ja, he llegado a tu blog, de oca en oca y tirando porque me toca, desde el mío, pasando por un blog favorito de ambos.

Me he reido con la historia y voy a investigar más tu blog.

Un saludo.