6.2.08

NADA QUE PERDER.


Confieso que la primera canción que escuché de ella me atrapó al instante. Tres segundos. Estaba en la mejor tradición de música de autor y la voz le daba cierto aire a la de la cantante de Nena Daconte. Escuché el disco, y ahora no voy a dar detalles sobre mis actividades delictivas hacia la SGAE, y la verdad es que me resultó uno de esos discos redondos, como suelen serlos los primeros, sin ninguna canción que sobrase. La ví por primera vez cantando en directo y encima me cayó simpática. Tan pequeñica, delgada y con esos ojos enormes. Cantaba una canción que ya me enamoró y que poco después salia como single en todas las radiofórmulas. Nada que perder.



Quizás me enamoró porque, como el yo poético de la letra, a mi tampoco nunca se me dió demasiado bien poner las cartas sobre la mesa. También porque todos tenemos de esos recuerdos que siempre nos hacen pensar "y si...." con sus puntos suspensivos y su sí condicional. Todos nos hemos encontrado en esas encrucijadas, esos caprichos del azar en los que se nos da la oportunidad de seguir o cambiar con una situación, una persona, un recuerdo que puede pasar de ser platónico a real, con tristeza, con inquietud, con una sonrisa cómplice. Y es que a veces la vida nos regala segundas oportunidades y seguimos siendo igual de cobardes que siempre y me pongo a correr, ya que puedo perder... o, todo lo contrario, probamos suerte para saber la respuesta a ese "y sí..." condicional...no me voy a marchar sin saber el final.



Hace unos meses la cantante, Conchita, en una entrevista, declaró que al final de la canción, él besa a la protagonista y se van y siguen juntos tan felices. A partir de ese momento dejé de tararearla con tantas ganas.



No sé por qué, pero los finales felices nunca me han resultado creibles.


Banda sonora de esta nota: Nada que perder de Conchita



6 comentarios:

Joseph Seewool dijo...

Hola,Silviqui. Los de la SGAE deben haberte localizado y bloqueado, porque la cancioncita no suena...(¿O estaré haciendo algo mal?)
Un besito.

Silviqui dijo...

No, es un misterio sin resolver mío: a veces funciona lo de la cancioncita pero cómo no sé como lo hago...en fin cosas de meigas que haberlas haylas

Ricardo Hernández dijo...

Joder, joder, joder, la cancioncita, imposible, pero es que ya no me publicas ni los comentarios. Un beso de todas maneras

jordicine dijo...

A mí tampoco me resultan creíbles. Y Conchita no me acaba de gustar del todo. No sé qué, pero parfa mí le falta algo. Un beso.

Silviqui dijo...

Ricardo que siiii que sale tu comentario publicado perfestamente.. pero..que no se vuelve a escuchar la cancioncita?. A mi esta página web me tiene mareada. Voy a buscar otras que me permitan poner banda sonora de verdad porque realmente yo siempre tengo puesta banda sonora en mi vida, excepto en la ducha pero tiempo al tiempo que me compre con una extra un mp4 resistente al agua :-). Besicos a los tres eh!

Silviqui dijo...

Jordi me alegra la coincidencia porque no sé por qué se empeña la gente en buscarle finales Walt Disney a todo. Una canción que me parecía completa en si misma y todo el mundo se empeñó (cada vez que salía la chica en la tele le hacían la misma pregunta) en que tenía que resolverse de otra manera. Hay gente que sería capaz de ponerle final feliz hasta a Pedro Navaja uffff