17.5.06

Debates matutinos

Cada mañana, cuando salgo de trabajar, voy a desayunar a la panadería de mi calle. Allí colocaron una estanteria a altura de la cintura y unos taburetes, y la panadera hace un café realmente bueno. Con un croissant calentito de jamón y queso veo desfilar a la parroquia casi en el mismo órden cada día. El abuelo que tiene que recorrerse dos pueblos para recoger a todos sus nietos en la monovolumen y repartirlos a un solo colegio, cerquita de su casa. Tiene cachondeo que matricules a tus hijos en el pueblo donde viven tus padres porque no puedes dejar de trabajar y encargarte de ellos. La señora Isabel y su marido, al que sigue de buena mañana porque con un recién diagnosticado Alzheimer ya se les ha perdido dos veces en menos de seis semanas. El chavalote que entra con su pinscher enano, que automáticamente deja el suelo limpio de las migas de mi croissant. La cuadrilla de paletas con sus jaulas de pajarillos tapadas dándoles unos meneos que te da miedo preguntar que nivel de mareo debe llevar el jilguero o el canario en cuestión.
Y mientras hoy, Rebeca, Mari y yo hablando de michelines, piel de naranja y de lo asquerosamente difícil que es encontrar pantalones de cintura alta en estos años . Y a lo que ha llegado la conversación es a plantearnos cómo y por qué las niñas de ahora van todas vestidas como de uniforme. Al menos las de barrio chungo como el nuestro. Pantalones por debajo de la cintura, eso llevamos todas casi por imperativo de las tiendas. Y sobre todo el ombligo al aire. Pero tengas el tipo que tengas. Porque además el pircin en el ombligo es obligatorio. Creo que te lo ponen al pasar a la E.S.O en el mismo centro de estudios, porque si no no me lo creo que todos los padres firmen la autorización que cualquier centro de estética debe pedir para los menores de edad al hacerse un tatuaje o un pircin. No me cabe otra explicación. Y claro...estos pantalones hiperajustados con cintura baja provocan un curioso efecto de hacer brotar un michelín lateral que seguramente no tienen en estado de libertad abdominal, pero que vestidas para matar hace un efecto bastante antiestético. Si eso lo combinas con la camiseta de tirantes ajustada ya tienes el uniforme.
Vamos y es que me parece estupendo y seguro que es comodísimo: una buena manera de ir marcando pero cómoda. Pero es que no son conscientes (o viven en la bendita inconsciencia) de que el famoso uniforme no queda bien a todo el mundo. Y acabas concluyendo que olé su coño, hablando mal y pronto, porque las adolescentes de los ochenta que no perteciámos a ninguna tribu clasificada nos pasamos años llenas de complejos, con noviete desde los quince, intentando que no nos clasificasen de calientapollas (hablando mal y pronto otra vez) a fuerza de emparejarte y de ir vestida como una aspirante a pijita con las megahombreras la sudadera Mito y los pantalones Liberto (eso quien se lo pudiese permitir , que no era mi caso) y los zapatos de Frankenstein. Lo más discretas posibles.
Vamos, que si ahora me quitasen quince años y quince quilos de encima.... no quiero ni imaginarlo :-P..iria zumbando a ponerme un pircin en el ombligo.
Banda sonora de esta nota: Años ochenta de Los Piratas (¡la de directo a duo con Amaral eh!)

2 comentarios:

VIZTORMAN dijo...

Ha, ha, ha...

Y pensar que hace unos 16 años cuando vino a clase una chica de Sevilla con medias y minifalda (pero que no pasaba de las caderas)todos nos escandalizamos porque pensábamos que era un putón... (Normal, aquello era para nosotros lo nunca visto, acostrumbrados a los tejanos y la camiseta o el chandall que llevaban las féminas por aquella época para ir a clase)

Ahora en cambio, van a clase maquilladas, ombligo al aire y con el cigarrillo en la boca (piercing en el labio-oreja-ceja-nariz... o tatuaje en el hombro, espalda -a ver que tal te sienta que no te puedan poner la epidural cuando des a luz a tu larva humana a causa del tatuaje - o donde se pueda...)... me pregunto cuales serán sus aspiraciones en la vida....

Vamos, que se puede decir aquello de... "si es que las madres las visten como pu..." (o se visten ella solas)

Ellos no les van detrás con esas pintas de lolailos-neng-gitanacos que se gastan...

En fin... en medio de esta juventud aborregada e intelectualmente atontada,(deberian tatuarles un código de barras en la frente al nacer, como al ganado) me quedo con mis tejanos, camiseta... o en su defecto camisa.

er... por cierto, si buscas tejanos con cintura... acércate al Carrefour, en la sección de tejanos a granel tienen un montón.

if dijo...

No creo que yo ahora me pusiese un piercing. Pero tienes razón con lo de nuestra adolescencia. Estábamos cohartadas por todos los lados.
Aunque entre las hombreras y el michelín que sobresale del pantalón habrá término medio, digo yo.